viernes, 28 de agosto de 2015

No te enamores

"...No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe...No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente.No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, JAMAS se regresa..."
Martha Rivera Garrido

jueves, 29 de mayo de 2014

Quiero ser Feliz ó Tener la Razón

Eran las 8 p.m. en una concurrida avenida. 

Una pareja va retrasada para cenar con unos amigos.

La dirección es en un rumbo que no suelen frecuentar por lo que ella consultó el mapa antes de salir.
Él conduce y Ella le orienta  y le indica que gire en la siguiente calle a la izquierda. Él argumenta muy seguro que es hacia la derecha. Inicia la discusión y casi al instante Ella calla y Él decide girar a la derecha. En pocos minutos Él se da cuenta de que estaba equivocado. Aunque es difícil, admite que tomó el camino equivocado, al tiempo que inicia el retorno. Ella en silencio le sonríe con camaradería. Una vez que llegaron a la cita se disculparon por el retraso la noche transcurrió grata y amena. Cuando habían emprendido el camino de regreso, Él comenta: -Tú estabas segura de que tomaba el camino equivocado, ¿por qué no insististe para que me fuera por el correcto? Ella responde: - Porque íbamos retrasados y el tráfico tan congestionado, que los ánimos estaban calentándose, estábamos a punto de una agria discusión, si insistía más, habría estropeado la noche, y Entre Tener Razón y Ser Feliz, prefiero Ser Feliz. Esta historia fue contada por una directora empresarial durante una conferencia sobre la simplicidad en el mundo del trabajo.  Ella utilizó el escenario para ilustrar la cantidad de energía que gastamos sólo para demostrar que tenemos razón, independientemente de tenerla o no. Desde entonces, me pregunto más a menudo: "¿Quiero ser feliz o tener la razón?" 

Y uno de los días más hermosos del mundo
Puede ser hoy...
si tú lo quieres así